Recorrido cultural en La Habana

Por Vilmar Trinta Negrón
Enviada Especial/El Oriental

La presentación de la Rondalla de Humacao con el grupo de jóvenes Tremendochi en Artemisa marcó el cierre de los tres días de compartir con la gente buena de la comunidad Las Terrazas. Allí, en el área ecológica más importante del occidente de Cuba, donde la brisa y el agua corren en su máxima expresión natural, los músicos hicieron alardes de sus talentos y dejaron al descubierto su esencia cultural y social.
Este fue el preámbulo para su encuentro en La Habana, donde por primera vez en el extranjero, La Rondalla compartiría escenario con un coro.
“Yo escogí tres temas puertorriqueños, que se los aprendieron especialmente para esta ocasión, y ayer cuando nos juntamos, parecía que lo habíamos hecho toda la vida”, expresó la fundadora y directora del Coro Diminuto, Carmen Rosa López, al presentar el acto final del concierto donde ambos grupos se unieron.
Las voces de casi una veintena de alumnos entre las edades de nueve a 17 años estremecieron al público en una de las Salas del Centro Hispanoamericano de la Cultura, frente al Malecón de La Habana. Con la compañía perfecta del cuatro puertorriqueño en manos de los 19 rondallistas, interpretaron Lamento Borincano de Rafael Hernández, en Mi Viejo San Juan y el Cumbanchero.
No podía faltar el son cubano y cerraron el evento con Guantanamera. El público se puso de pie y tarareó cada uno de los versos del héroe nacional José Martí y acto seguido los recompensaron con una gran ovación.
“Tenía una idea de que la experiencia en el escenario iba a ser diferente, pero fue maravillosa. Nuestros muchachos han quedado sorprendidos con la calidad musical de esos chicos y estoy seguro que les han servido de inspiración. Pero lo más importante fue la integración que lograron, pues con solo par de días juntos, parecía como si se conocieran de toda la vida”, comentó el director de la Rondalla, Jorge Camacho minutos antes del concierto.

Antes de unirse al coro, la Rondalla interpretó “Campanitas de Cristal” en la voz de uno de los más pequeños del grupo, Ediel Ramos. También “El Negrito del Batey”, en la voz de Ricardo Vega y Natalia Traverso encendió la sangre cubana con “Son de la Loma”. Xavier Cintrón Muñiz arrancó aplausos con un solo de cuatro que demostró diferentes tipos del Seis puertorriqueño.
La interacción al final de este concierto sirvió para que la Rondalla donara un cuatro a los maestros del grupo artemiseño Tremendochi, quienes aseguraron que lo integrarán en su currículo de enseñanza.
La Rondalla estuvo cuatro días en la capital cubana gracias a la gestión de la Fundación Danny Rivera que sirvió de puente para el viaje. El grupo visitó la Cátedra de la Música del cantante boricua y obsequió un donativo. También, presenciaron el espectáculo de uno de los grupos del famoso proyecto de bellas La Colmenita donde también interactuaron con los olímpicos cubanos, Alberto Juantorena y Félix Savón.
Visitaron también la Habana Vieja donde en una de las tardes presenciaron en vivo el concierto #84 de Silvio Rodríguez en su Gira por los Barrios.
“Cuba era un destino casi obligatorio para esta Rondalla. Es un país extremadamente culto en el área de las bellas artes y esto va a significar un crecimiento sin precedente para los muchachos, quienes al regreso estarán contando durante mucho tiempo sobre esta oportunidad de estar en contacto con un país donde se escucha cualquier tipo de música en todas las esquinas. Estoy seguro que esta experiencia marcará el futuro de cada uno de ellos. Nos vamos muy satisfechos”, reflexionó el líder de la internacional Rondalla de Humacao.
El conjunto regresó a casa con la misión de volver a la Isla grande el próximo año cuando las Fiestas de Fuego en Santiago serán dedicadas a Puerto Rico. Y con el reto de subir a escena con un junte al son del tres cubano y el cuatro puertorriqueño.

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